martes, 13 de octubre de 2015

La importancia de prepararte a tu testigo (1/2)

Buenas a todos, espero que hayáis pasado un gran puente. La entrada de hoy va dedicada a un procedimiento civil que llevé hace unos meses en un bonito municipio de Córdoba, en el que representaba a una conocida compañía de seguros.

El litigio en cuestión fue instado por el tomador del seguro, de profesión transportista, quien reclamaba a la compañía una indemnización que previamente había tenido que abonar a la aseguradora de la empresa que le había encargado transportar una serie de cajas con licores que habían sido robadas.

Pues bien, lo sucedido fue que en el curso del transporte de la mercancía, el conductor del camión se encontraba una noche durmiendo con el camión estacionado en el parking de un bar de carretera, y cuando se despertó pudo comprobar que la lona de la parte de atrás del camión había sido cortada y que le habían robado la mercancía.


lunes, 5 de octubre de 2015

El nuevo papel del abogado en la compra de viviendas

Buenas a todos queridos lectores, hoy os traigo un artículo basado en algo que estamos experimentando los últimos meses en el despacho que nos está llamando particularmente la atención, y son los numerosos encargos de clientes que quieren que les asesoremos en la compra de su nueva vivienda.

Antes, cuando comprábamos una vivienda, éramos conscientes de que aparte evidentemente del vendedor, íbamos a tener que pagar al Notario, al Registro de la Propiedad, a Hacienda, al Banco si vamos a contratar una hipoteca (que será el 90% de los casos, a menos que seamos ricos), y en algunos supuestos, a la inmobiliaria su correspondiente comisión.

Pues bien, a este elenco parece que viene a sumarse otro agente que hasta el momento y por regla general, resultaba ajeno para el comprador, y es la figura del abogado.


jueves, 1 de octubre de 2015

Tenis en el Tribunal Supremo

Buenas!!! aquellos que me leáis seguramente ya dábais este blog por muerto, pero después de varios meses repitiéndome en mi cabeza que tenía que retomarlo, por fin me he decidido.

Ya van dos años desde mi última publicación, con lo que he vivido un buen puñado de anécdotas profesionales durante todo este tiempo, pero creo que merece la pena empezar por la que considero mi experiencia más enriquecedora y a la vez, más frustrante.

Voy a hablaros de una Vista que hice hace poco en el Tribunal Supremo (sí, existen, no son los padres). Después de varios recursos de casación que han pasado por nuestras manos en el despacho finalmente dos de ellos fueron admitidos contra todo pronóstico, ya que la regla general que se venía siempre repitiendo hasta ese momento era que no pasaran el filtro de la admisión.


lunes, 30 de septiembre de 2013

El Juez ha perdido los papeles (3/3)

Hola a todos, después de un siglo sin publicar (ya sabéis, en vacaciones uno intenta desconectar del trabajo y todo lo que tenga que ver con él), aquí me tenéis para contaros el desenlace de mi periplo en Marb... en una preciosa ciudad costera (oops).

¿Dónde lo dejamos? ah ya... pues resulta que iba a celebrarse un nuevo juicio, ya que declararon la nulidad del primero, y ahí estaba yo, un caluroso miércoles de julio de camino a la costa, con la esperanza de zanjar de una vez por todas la contienda, esperando que se inclinara a mi favor. Nada más llegar a mi destino los clientes, con los nervios a flor de piel, me esperaban en la cafetería que había enfrente del Juzgado. Apenas nos dio tiempo a tomar un café cuando ya dieron las 1 y pico de la tarde, el juicio era a y media.


viernes, 5 de julio de 2013

El Juez ha perdido los papeles (2/3)

Retomando la última entrada, resulta que tenemos un Auto que acuerda desahuciar a mis clientes basándose en que al no haberse aportado los justificantes del pago de las rentas, se presumía que no se había pagado renta alguna y que por tanto, el contrato de arrendamiento era ficticio dándole así la razón al Banco, lo que era absolutamente incierto.

Ante esto empecé a pensar en varias explicaciones, la primera de ellas echándome la culpa a mí mismo, que soy muy despistado, llegando a barajar que quizás el error había sido mío y entre tantos papeles se me habían "traspapelado" los justificantes. Planteamiento que inmediatamente fue descartado después de hablar con el procurador, que recordaba perfectamente que sí que se aportaron y que al igual que yo, no se explicaba lo sucedido.


lunes, 24 de junio de 2013

El Juez ha perdido los papeles (1/3)

Después de un tiempo sin publicar ninguna entrada procedo a contaros otra curiosa experiencia que me ocurrió hace no mucho en un Juicio que se celebró en los Juzgados de una ciudad costera cuyo nombre no diré, ya que el contenido de la entrada afecta a profesionales ajenos a mi persona y no está el patio para meterse en estos jaleos.

En el juicio en cuestión se iba a debatir el derecho de un matrimonio a continuar habitando la vivienda que tenían arrendada y que estaba siendo objeto de una Ejecución Hipotecaria. O dicho de otro modo, el Banco que quería desahuciar a los inquilinos (que me tocaba a mí defender) de una casa cuya hipoteca no estaba siendo pagada por el dueño.


viernes, 31 de mayo de 2013

La importancia de llamar de "Tú" o "Usted"

Al poco de empezar a trabajar como abogado me dieron un consejo que no he sabido llevar del todo bien a la práctica, y es a qué personas debo llamar de "Tú" y a cuáles de "Usted".

A los abogados, compañeros de profesión, de "Tú", y a los Jueces de "Usted". Así a primera vista puede parecer muy sencillo, pero como he dicho, al llevarlo a la práctica mi subconsciente me ha traicionado más de una y de dos veces.

Y es que en incontables ocasiones me ha pasado que cuando me dirijo a un compañero, al advertir sea por su aspecto en persona o por su voz por teléfono, que es bastante mayor que yo, tiendo inconscientemente a llamarle de "Usted", pero lo gracioso es que al cabo de un rato me doy cuenta del error y empiezo a hablarle de tú. Sin embargo, ante tal confusión lo curioso es que nunca me hayan interrumpido para decirme algo como: "por favor, trátame de tú". Supongo que debe gustar eso de que un compañero te trate de usted.