Buenas!!! aquellos que me leáis seguramente ya dábais este blog por muerto, pero después de varios meses repitiéndome en mi cabeza que tenía que retomarlo, por fin me he decidido.
Ya van dos años desde mi última publicación, con lo que he vivido un buen puñado de anécdotas profesionales durante todo este tiempo, pero creo que merece la pena empezar por la que considero mi experiencia más enriquecedora y a la vez, más frustrante.
Voy a hablaros de una Vista que hice hace poco en el Tribunal Supremo (sí, existen, no son los padres). Después de varios recursos de casación que han pasado por nuestras manos en el despacho finalmente dos de ellos fueron admitidos contra todo pronóstico, ya que la regla general que se venía siempre repitiendo hasta ese momento era que no pasaran el filtro de la admisión.